jueves, 31 de marzo de 2011

El Frutal


Un día caminando por las sierras, disfrutando del paisaje y del descanso del fin de semana, me encontré algo que llamó poderosamente la atención, una pequeña higuera creciendo en una piedra. Como estaba con la cámara fotográfica, hice una foto, y mientras lo hacía, pensé, tengo que hacer un artículo sobre esto.

Muchos se preguntarán que me llevó a hacer un artículo sobre una simple higuera, pues bien, les diré, que me llamó poderosamente la atención el nacimiento de este árbol frutal en un medio tan hostil y tan diferente al tradicional y todo esto lo relacioné con la disposición que tiene cada ser humano al afrontar en esta vida tantas dificultades.

Cuado veía la higuera creciendo en la roca paralelamente me acordaba de mucha gente que he escuchado a lo largo de mi vida decir estar deprimida, con problemas, que no podían salir adelante o con falta de tiempo para realizar un trabajo interior por no estar en un medio adecuado.

La higuera en la piedra me hizo pensar en todas aquellas personas que no supieron adaptarse al medio ambiente y sucumbieron ante las adversidades de la vida, y que ni siquiera entendieron el porque de su paso por la vida.

Muchos pensamientos de una manera intuitiva me pasaron por la cabeza , me alegraba cuando veía esta higuera cumpliendo con su misión en la tierra, ... crecer a pesar de todo.

Todo ello me llevó a la reflexión, una reflexión que solo me reafirmaba lo que ya sabía, pero intuitivamente sabía que tenía que escribir este artículo para muchos que aún necesitan reafirmar de que no importa el medio en que uno viva, o en que familia ha nacido, si es pobre o rico, si nació en el primer mundo o en el último, si nació con problemas o sin ellos. La vida tiene muchas facetas y nosotros al igual que nuestra amiga la higuera solo tenemos que crecer a pesar de los obstáculos, aprender y crecer espiritualmente, ese es nuestro fin, nuestro destino en nuestra evolución. Sucumbir en nuestra evolución es solo demorar nuestra felicidad.

Anímate y se como la higuera, no solo crece sino también da tus frutos para que otros también puedan crecer.

martes, 29 de marzo de 2011

Ganemos Juntos!

Hace algunos años, en los paraolímpicos infantiles de Seattle, nueve concursantes, todos con alguna discapacidad física o mental, se reunieron en la línea de salida para correr los 100 metros planos.

Al sonido del disparo todos salieron, no exactamente como bólidos, pero con gran entusiasmo de participar en la carrera, llegar a la meta y ganar.

Todos, es decir, menos uno, que tropezó en el asfalto, dio dos maromas y empezó a llorar.

Los otros ocho oyeron al niño llorar, disminuyeron la velocidad y voltearon hacia atrás. Todos dieron la vuelta y regresaron, ... todos.

Una niña con síndrome de Down se agacho, le dio un beso en la herida y le dijo "Eso te lo va a curar". Entonces, los nueve se agarraron de la manos y juntos caminaron hasta la meta.

Todos en el estadio se pusieron de pie, las porras y aplausos duraron varios minutos. La gente que estuvo presente aun cuenta la historia.
¿Por que? Porque dentro de nosotros sabemos una cosa: Lo importante en esta vida va mas allá de ganar nosotros mismos.

Lo importante en esta vida es ayudar a ganar a otros, aun cuando esto signifique tener que disminuir la velocidad o cambiar el rumbo.


sábado, 26 de marzo de 2011

Verano y Otoño


Un día de esos, caminando por entre los senderos llenos de la hojarasca
otoñal de su vida, se encontró con ella. Cargaba en sus manos una
canastilla con flores de vívidos colores, mismas que se producen en el
estío de la existencia. Sus ojos se encontraron y sus miradas se
entrelazaron por un brevísimo instante.

"Para donde caminas, mujer de hermosos ojos?" Preguntó.
"No sé", dijo ella bajando su mirada.
"Llevas una canastilla repleta de lindas flores."
"El que tengan lindos colores no quiere decir que todas sean lindas. Y
tu canastilla, caminante, donde está?"

"La mía?. . . La mía?", dijo el casi hablando consigo mismo, "la mía. .
. la mía. . . creo que la dejé en uno de los recodos de este sendero,
hace ya algún tiempo. Recuerdo que sólo quedaban ya un puñado de
mustias hojas y que sus colores eran anaranjados, amarillentos y café. .
.Y de bajo de ellas había sólo abrojos. Muchas veces metí las manos
entre las hojas y al sacarlas sangraban. Mira, todavía tengo lasmarcas."
Y le mostró sus manos.

Ella se agachó para dejar su canastilla en el suelo, y al levantarse y
mirarle a los ojos se sorprendió por el color de ellos.
"Por que tienes los ojos violeta?", preguntó "He sufrido mucho", dijo él.
Ella tomó sus manos entre las suyas y pasó suavemente sus dedos por las
marcas y le volvió a mirar a sus ojos.

"Sabes?, déjame darte la más linda de mis flores", dijo sacándola de su
canastilla y ofreciéndosela con una sonrisa triste y dulce a la vez.
El inclinó su cabeza para que ella no viera una lágrima que comenzaba a
descender por su mejilla, y al hacerlo notó manchas rojas en las manos de
ella.

"Tus manos sangran", le dijo tomándoselas.
"Sí. También entre las flores de mi canastilla hay muchas espinas y
constantemente me hiero las manos. Pero no importa."
Tiernamente el tomó el rostro de ella en sus manos y muy dulcemente
besó su frente. Ella lo abrazó y se acurrucó en su pecho.

"Ven, vamos a buscar tu canastilla", le dijo ella. "Quizás mientras
tanto, entre los dos podamos sacar y tirar las espinas que hay entre mis
flores y una vez sin ellas, podremos compartir lo que quede."

Ella se agachó, recogió su canastilla, tomó su mano y se perdieron
entre los recodos de aquél camino que muchos llaman vida.

martes, 22 de marzo de 2011

El Camino del Lider


Cuentan que un hijo le dijo a su padre que quería ser un líder, y le
preguntó cómo podía lograrlo. El padre le respondió
que lo primero que tenía que hacer era estar consciente de sus conductas. Que cada vez que sintiera que había hecho daño a una persona, clavara un clavo en la cerca de su casa. El hijo aceptó el reto y empezó a tomar mayor conciencia de sus actos.

Siguiendo el consejo de su padre, comenzó a poner clavos con el martillo
cada vez que hacía daño, maltrataba a una persona o no la respetaba.
Luego de un tiempo el hijo dejó de poner clavos en la cerca, porque ya era
consciente de sus actos y trataba bien a las personas. Entonces preguntó a su padre: ¿y ahora qué hago?
El padre le respondió diciéndole que por cada acto de bien y servicio que realizase, saca un clavo de la cerca. El hijo nuevamente aceptó el reto y empezó, poco a poco, a sacar los clavos. Ya estaba despierto, era conciente
y además se dedicaba a ayudar a las personas. En poco tiempo logró sacar
todos los clavos. Contento, se acercó donde su padre, quizá con un poco de soberbia y le dijo: ¡he terminado! ¡Logré sacar todos los clavos!

Finalmente he aprendido a ser una mejor persona, un líder. Sin embargo, acto seguido lo asaltó una duda: ¿ahora qué haremos con todos los huecos que dejaron
los clavos en la cerca? El padre le respondió: "no los
toques. Están allí para recordarte siempre que en tu camino de aprendizaje dejaste huella de dolor en la gente y que gracias a su entrega, comprensión y colaboración
ahora puedes ser la persona que eres".
El primer paso que debe dar aquella persona que quiere
ser líder es aprender a estar consciente, pues éste es un elemento clave
para lograr el liderazgo personal. La historia termina con la etapa
más evolucionada del liderazgo interpersonal: el servicio a los demás. No
podemos ser líderes si no tenemos primero la capacidad de liderarnos a
nosotros mismos.

El liderazgo personal se logra cuando la persona emprende el camino trabajando su autoestima, creatividad, visión, equilibrio y capacidad de aprender. El liderazgo interpersonal se logra posteriormente, cuando la
persona domina la comunicación, aprende a dirigirse a otros y a entregarles
el poder, a trabajar en equipo y a servir a sus seguidores.
El liderazgo es un camino en espiral que va de dentro hacia fuera. Si una
laguna que alimenta a un río no es profunda, si tiene poca agua, el río no
podrá irrigar los campos y no se podrá sembrar ni cosechar. De la misma
forma, si la persona no tiene primero un nivel de profundidad interior, no
podrá irrigar un liderazgo constructivo y hacer crecer a las personas
que la siguen.

viernes, 18 de marzo de 2011

Quien serás hoy?


Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.

Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste.

El pobre tenía un problema: "No sabía quién era."

Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano, si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. "¿Ves que fácil es?"

No lo escuches, exigía el rosal. Es más sencillo tener rosas y "¿Ves que bellas son?"

Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no
lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la
desesperación del árbol, exclamó:-No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución:

"No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas...Sé tu mismo, conócete, y para lograrlo, escucha tu voz interior."

Y dicho esto, el búho desapareció.

¿Mi voz interior...? ¿Ser yo mismo...? ¿Conocerme...? Se preguntaba el
árbol desesperado, cuándo de pronto, comprendió...

Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:

"Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje...

Tienes una misión "Cúmplela".

Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo
aquello para lo cual estaba destinado.

Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos.

Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.

Yo me pregunto al ver a mí alrededor, ¿Cuántos serán robles que no se
permiten a sí mismos crecer?

¿Cuántos serán rosales que por miedo al reto, sólo dan espinas?

¿Cuántos naranjos que no saben florecer?

En la vida, todos tenemos un destino que cumplir, un espacio que llenar...

viernes, 11 de marzo de 2011

La Historia del Gusanito


Un pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un saltamontes.
Hacia dónde te diriges? le preguntó. Sin dejar de caminar, la oruga contestó:

Tuve un sueño anoche: soñé que desde la punta de la gran montaña yo miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo.

Sorprendido, el saltamontes dijo mientras su amigo se alejaba; ¡debes estar loco!, ¿cómo podrás llegar hasta aquel
lugar?, ¡Tu una simple oruga! Una piedra será una montaña, un pequeño charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable.

Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó, su diminuto cuerpo no dejó de moverse.
De pronto se oyó la voz de un escarabajo:

¿Hacia dónde te diriges con tanto empeño? Sudando ya el gusanito, le dijo jadeante: Tuve un sueño y deseo realizarlo, subir a esa montaña y desde ahí contemplar todo nuestro mundo. El escarabajo no pudo soportar la risa, soltó la carcajada y luego dijo: Ni yo, con patas tan grandes, intentaría realizar algo tan ambicioso y se quedó en el suelo tumbado de la risa mientras la oruga continuó su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros.

Del mismo modo, la araña, el topo, la rana y la flor le aconsejaron a nuestro amigo a desistir, ¡No lo lograrás jamás! Le dijeron, pero en su interior había un impulso que lo obligaba a seguir. Ya agotado, sin fuerzas y a punto de morir, decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pernoctar. "Estaré mejor", fue lo último que dijo y murió.

Todos los animales del valle fueron a mirar sus restos, ahí estaba el animal más loco del pueblo, había construido como su tumba un monumento a la insensatez, ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió por querer realizar un sueño irrealizable.

Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para los atrevidos. De pronto quedaron atónitos, aquella concha dura comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y una antena que no podía ser la de la oruga que creían muerta, poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron
saliendo las hermosas alas arco iris de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: una mariposa, no hubo nada que decir, todos sabían lo que pasaría, se iría volando hasta la gran montaña y realizaría su sueño, el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir, todos se había equivocado.

Dios nos ha creado para realizar un sueño, vivamos por el, intentemos alcanzarlo, pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizá necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas y entonces, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo lograremos.

EL ÉXITO EN LA VIDA NO SE MIDE POR LO QUE HAS LOGRADO, SINO POR LOS OBSTÁCULOS QUE HAS TENIDO QUE ENFRENTAR EN EL CAMINO.

El Perro y el Lobo..


En busca de alimento iba un Lobo muy flaco y muy hambriento. Se encontró con un Perro tan relleno,tan lucio, sano y bueno,que le dijo: "Yo extraño que estés de tan buen año como se deja ver por tu semblante, cuando a mí, más pujante, más osado y sagaz, mi triste suerte me tiene hecho retrato de la muerte".

El Perro respondió: "Sin duda alguna lograrás, si tú quieres, mi fortuna. Deja el bosque y el prado; retírate a poblado; servirás de portero a un rico caballero, sin otro afán ni más ocupaciones que defender la casa de ladrones".

"Acepto desde luego tu partido, que para mucho más estoy curtido. Así me libraré de la fatiga, a que el hambre me obliga de andar por montes sendereando peñas, trepando riscos y rompiendo breñas, sufriendo de los tiempos los rigores, lluvias, nieves, escarchas y calores".

A paso diligente marchando juntos amigablemente, varios puntos tratando en confianza, pertenecientes a llenar la panza. En esto el Lobo, por algún recelo, que comenzó a turbarle su consuelo, mirando al Perro, le dijo: "He reparado
que tienes el pescuezo algo pelado.
Dime: ¿Qué es eso?"

"Dímelo, por tu vida, camarada". "No es más que la señal de la cadena; pero no me da pena, pues aunque por inquieto
a élla estoy sujeto,
me sueltan cuando comen mis señores,
recíbenme a sus pies con mil amores:
ya me tiran el pan, ya la tajada, y todo aquello que les desagrada; éste lo mal asado,
aquél un hueso poco descarnado;
y aun un glotón, que todo se lo traga, a lo menos me halaga, pasándome la mano por el lomo; yo meneo la cola, callo y como".

"Todo eso es bueno, yo te lo confieso; pero por fin y postre tú estás preso: jamás sales de casa, ni puedes ver lo que en el pueblo pasa". "Es así" "Pues, amigo, la amada libertad que yo consigo no he de trocarla de manera alguna por tu abundante y próspera fortuna. Marcha, marcha a vivir encarcelado; no serás envidiado de quien pasea el campo libremente, aunque tú comas tan glotonamente pan, tajadas, y huesos; porque al cabo, no hay bocado en sazón para un esclavo".

jueves, 10 de marzo de 2011

Los Obstaculos en nuestro Camino


Hace mucho tiempo, un rey coloco una gran roca
obstaculizando un
camino. Entonces se escondio y miro para ver si
alguien quitaba la
tremenda roca.
Algunos de los comerciantes mas adinerados del rey y
cortesanos
vinieron y simplemente le dieron una vuelta. Muchos
culparon al rey
ruidosamente de no mantener los caminos
despejados,pero ninguno hizo
algo para sacar la piedra grande del camino.
Entonces un campesino vino, y llevaba una carga de
verduras.
Al aproximarse a la roca, el campesino puso su carga
en el piso y
trato de mover la roca a un lado del camino. Despues
de empujar y
fatigarse mucho, lo logro. Mientras recogia su carga
de vegetales,
el noto una cartera en el piso, justo donde habia
estado la roca. La
cartera contenia muchas monedas de oro y una nota
del mismo rey
indicando que el oro era para la persona que
removiera la piedra del
camino. El campesino aprendio lo que los otros nunca
entendieron.

Cada obstaculo presenta una oportunidad para mejorar
la condicion de
uno.

martes, 8 de marzo de 2011

La Avaricia


Cuenta la leyenda que una mujer pobre con un niño en los brazos, pasando delante de una caverna escuchó una voz misteriosa que allá adentro le decía:

"Entra y toma todo lo que desees, pero no te olvides de lo principal. Pero recuerda algo: después que salgas, la puerta se cerrará para siempre. Por lo tanto, aprovecha la oportunidad, pero no te olvides de lo principal....."

La mujer entró en la caverna y encontró muchas riquezas. Fascinada por el oro y por las joyas, puso al niño en el piso y empezó a juntar, ansiosamente, todo lo que podía en su delantal.

La voz misteriosa habló nuevamente. " Tienes solo ocho minutos "

Agotados los ocho minutos, la mujer cargada de oro y piedras preciosas, corrió hacia fuera de la caverna y la puerta se cerró.....Recordó, entonces, que el niño quedó adentro y la puerta estaba cerrada para siempre.
La riqueza duró poco y la desesperación... para el resto de su vida!

Lo mismo ocurre, a veces, con nosotros. Tenemos unos 80 años para vivir en
este mundo, y una voz siempre nos advierte: "Y No te olvides de lo principal!"

Y lo principal son los valores espirituales, la oración, la vigilancia, la familia, los amigos, la vida. Pero la ganancia, la riqueza, los placeres materiales nos fascinan tanto que lo principal siempre se queda a un lado....


Así agotamos nuestro tiempo aquí, y dejamos a un lado lo esencial " Los tesoros del alma!".
Que jamás nos olvidemos que la vida en este mundo, pasa rápido y que la muerte llega inesperadamente.


Y que cuando la puerta de esta vida se cierra para nosotros, de nada valdrán las lamentaciones.


Ahora ....piensa por un momento que es lo principal en tu vida......

"Que cosa extraña es el hombre: Nacer no pide, Vivir no sabe, Morir no quiere"

lunes, 7 de marzo de 2011

El precio del Amor


Detrás del mostrador el hombre miraba distraídamente hacia la calle mientras una pequeña niña se aproximaba al local.

Ella aplastó su naricita contra el vidrio del espectacular aparador y de pronto sus ojos color miel brillaron cuando vio determinado objeto.

Ella entró decididamente en el local y pidió ver un hermoso collar azul
que le había llamado la atención y le dijo al vendedor:

“Es para mi hermana. Podría hacerme un lindo paquete?”

El dueño del local, quien estaba a un lado, miró a la chica con cierta desconfianza y con toda tranquilidad le preguntó:

“Cuánto dinero tienes, pequeña?”

Sin alterarse ni un instante, la niña sacó de su bolsillo un atadito lleno de nudos, los cuales delicadamente fue deshaciendo uno por uno.

Cuando terminó, colocó orgullosamente el pañuelo sobre el mostrador y con inusitado aplomo, dijo:

“… Esto alcanza, no?”

En el pañuelo solamente había unas cuantas monedas…

Mirando al dueño con una tierna mirada que expresaba una mezcla de ilusión y tristeza le dijo:

“Sabe, desde que nuestra madre murió, mi hermana me ha cuidado con mucho cariño y la pobre nunca tiene tiempo para ella…”

“Hoy es su cumpleaños y estoy segura que ella estará feliz con este collar, porque es justo del color de sus ojos…”

El empleado miraba al dueño sin saber qué hacer o decir, pero éste sólo le sonrió a la niña, y se fue a la trastienda, y personalmente lo envolvió en un espectacular papel plateado e hizo un hermoso moño con una cinta azul.

Ante el estupor del empleado, el dueño colocó el hermoso paquete en una de las exclusivas bolsas de la joyería y se lo entregó a la pequeña diciéndole:
“Toma, llévalo con cuidado.”
Ella se fue feliz saltando calle abajo.

Todavía no había terminado el día cuando una encantadora joven de cabellos rubios y maravillosos ojos azules entró en el negocio.
Colocó sobre el mostrador el paquete desenvuelto y preguntó:

“Este collar fue comprado aquí?”

El empleado cortésmente le pidió que esperara un momento y fue a llamar al dueño, quien de inmediato regresó, y con la más respetuosa sonrisa le dijo:

“Sí, señora, este collar es una de las piezas especiales de nuestra colección exclusiva y en efecto, fue comprado aquí esta mañana”

“Cuánto costó?”

“Lamento no poder brindarle esa información, señora. Es nuestra política que el precio de cualquier artículo siempre es un asunto confidencial entre la empresa y el cliente”

“…Pero mi hermana sólo tenía algunas monedas que ha juntado haciendo muñecas de trapo con ropa vieja, pues mi sueldo es demasiado modesto y apenas nos alcanza para sobrevivir. Este collar ciertamente no es de fantasía, y ella simplemente no tendría dinero suficiente para pagarlo…!

El hombre tomó el estuche, rehizo el envoltorio casi ceremoniosamente, y con mucho cariño colocó de nuevo la cinta diciendo mientras se lo devolvía a la joven:

“Ella pagó el precio más alto que cualquier persona puede pagar:

Ella dio todo lo que tenía.”

El silencio llenó el local y las lágrimas rodaron por el rostro de la joven, mientras sus manos tomaban el paquete y saía de allí lentamente, abrazándolo fuerte contra su pecho.

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