miércoles, 3 de agosto de 2011

El camino del Líder


Cuentan que un hijo le dijo a su padre que quería ser un líder, y le
 preguntó cómo podía lograrlo. El padre le respondió
que lo primero que tenía que hacer era estar consciente de sus conductas. Que cada vez que sintiera que había hecho daño a una persona, clavara un clavo en la cerca de su casa. 


El hijo aceptó el reto y empezó a tomar mayor conciencia de sus actos.
Siguiendo el consejo de su padre, comenzó a poner clavos con el martillo
 cada vez que hacía daño, maltrataba a una persona o no la respetaba.
Luego de un tiempo el hijo dejó de poner clavos en la cerca, porque ya era
 consciente de sus actos y trataba bien a las personas. Entonces preguntó a su padre: ¿y ahora qué hago?
 
 El padre le respondió diciéndole que por cada acto de bien y servicio que realizase, saca un clavo de la cerca. El hijo nuevamente aceptó el reto y empezó, poco a poco, a sacar los clavos. Ya  estaba despierto, era conciente
 y además se dedicaba a ayudar a las personas. En poco tiempo logró sacar
 todos los clavos. Contento, se acercó donde su padre, quizá con un poco de soberbia y le dijo: ¡he terminado! ¡Logré sacar todos los clavos!
 Finalmente he aprendido a ser una mejor persona, un líder. Sin embargo, acto seguido lo asaltó una duda: ¿ahora qué haremos con todos los huecos que dejaron
 los clavos en la cerca? El padre le respondió: "no los
 toques. Están allí para recordarte siempre que en tu camino de aprendizaje dejaste huella de dolor en la gente y que gracias a su entrega, comprensión y colaboración
 ahora puedes ser la persona que eres".
 
El primer paso que debe dar aquella persona que quiere
 ser líder es aprender   a estar consciente, pues éste es un elemento clave
 para lograr el liderazgo personal. La historia termina con la etapa
 más evolucionada del liderazgo interpersonal: el servicio a los demás. No
 podemos ser líderes si no tenemos primero la capacidad de liderarnos a
 nosotros mismos.
 
El liderazgo personal se logra cuando la persona emprende el camino trabajando su autoestima, creatividad, visión, equilibrio y capacidad de aprender. El liderazgo interpersonal se logra posteriormente, cuando la
 persona domina la comunicación, aprende a dirigirse a otros y a entregarles
 el poder, a trabajar en equipo y a servir a sus seguidores.
 
 El liderazgo es un camino en espiral que va de dentro hacia fuera. Si una
 laguna que alimenta a un río no es profunda, si tiene poca agua, el río no
 podrá irrigar los campos y no se podrá sembrar ni cosechar. De la misma
 forma, si la persona no tiene primero un nivel de profundidad interior, no
 podrá irrigar un liderazgo constructivo y  hacer crecer a las personas
 que la siguen.

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