viernes, 5 de agosto de 2011

El elefante encadenado


ando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante.

Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de su peso, tamaño y fuerza descomunal...pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.

Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa, me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con facilidad, no arrancara la estaca y huía.
el misterio es evidente:
-¿Qué lo mantiene entonces?
-¿por qué no huye?

Cuando tenía 5 años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro , algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
hice entonces la pregunta obvia: - Si está amaestrado ¿porque lo encadenan entonces?

No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta:

El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos y me imaginé al pequeño elefante recién nacido sujeto a la estaca.

Estoy seguro que en aquel momento el elefantito empejó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de su esfuerzo no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él.
Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que seguía...

Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó con impotencia y se redignó a su destino. Este elefante enorme y poderoso, no escapa porque cree - pobre- que NO PUEDE.
El tiene el registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer.

Y lo peor es que jamás a vuelto a cuestionar seriamente ese registro.
Jamás...jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez....
 

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