viernes, 15 de noviembre de 2013

La Aguja de Oro

Existió una señora que desconfiaba mucho de todas las personas, siempre estaba culpándolas por cualquier cosa así que ella vivía sola, pero tenia de ayudante a una muchachita.

Una de las cosas que mas quería esa señora era una aguja de oro con la que cosía todas las tardes, hasta que un día por más que la buscaba no la encontraba, así que acuso muy duro a la muchacha y le dijo que ella era la que le había robado su aguja de oro, así que la despidió.
 
Un día por la tarde la señora decidió ir al patio y encontró un lindo nido el cual le llamo la atención, subió a ver a los pajaritos y sorpresa!! encontró que su aguja de oro estuvo ahí todo el tiempo, la señora se sintió muy mal por haber despedido a la única persona que en verdad la cuidaba y quería.

Nosotros debemos aprender a no juzgar a las personas antes de saber la verdad porque nos podemos equivocar y puede ser que esa equivocación nos duela mucho. 

 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Una frase que te sirva para todas las Ocasiones

Esto le sucedió a un Rey que deseaba tener una frase que le sirva para todas las ocasiones. Le gustaba saber frases y también cuentos breves o pequeños.
Convocó a los más sabios de todo su reino para le dijeran la mejor frase que le sirviera tanto en el triunfo como en el éxito, tanto en la tristeza como en la alegría y que solo tuviera dos palabras. Al que triunfara con la frase le premiaría con su peso en oro y si no era de su agrado lo degollaría.

Un sabio de su reino se atrevió a darle la frase dentro de un anillo, con la condición que solo lo abriría en caso de extremo peligro.

Sin embargo, el no sabía que sería el protagonista del mismo cuento breve.

Un mal día su reino fue atacado por los enemigos vecinos, con tanta furia que se vio obligado a fugar de su fortaleza hacia campo abierto.

Se fue con un reducido grupo de soldados. Los enemigos al darse cuenta de que el rey fugaba lo persiguieron hasta que quedó al borde de un precipicio y al frente los enemigos.

Entonces, al verse en  medio del peligro abrió el anillo y habia un mensaje que decía: “Todo pasa”.

Cuando el enemigo iba a atacar, vinieron refuerzo que obligaron a los enemigos a entrar en batalla, con suerte para el rey ya que sus ejércitos lograron vencer.

Allí comprendió el rey que todo pasa. Todo en un instante es parte del pasado y cuando nos acordamos los peligros se extinguen.

Luego, regresó triunfante a su fortaleza y palacio y cumplió con la promesa premiando al sabio.

Asi es, todo pasa, si nos acordamos de todos los problemas que hemos tenido en la vida, todos han pasado, ya son parte del pasado. No debemos preocuparnos ni angustiarnos, todo en la vida va fluyendo y, en la medida que nos dejemos deslizar por ella, seremos felices.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Parábola del Fariseo y el recaudador de Impuestos

Dos hombres subieron al templo a orar; uno era fariseo, y el otro, recaudador de impuestos 

El fariseo se puso a orar consigo mismo:
“Oh Dios, te doy gracias porque no soy como otros hombres —ladrones, malhechores, adúlteros— ni mucho menos como ese recaudador de impuestos. Ayuno dos veces a la semana y doy la décima parte de todo lo que recibo.”
En cambio, el recaudador de impuestos, que se había quedado a cierta distancia, ni siquiera se atrevía a alzar la vista al cielo, sino que se golpeaba el pecho y decía:
“¡Oh Dios, ten compasión de mí, que soy pecador!”
»Les digo que éste recaudador de impuestos, y no aquél fariseo, volvió a su casa justificado ante Dios.

“Pues todo el que a sí mismo se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”

Y tú cómo te estas presentando ante Dios?

lunes, 4 de noviembre de 2013

Mi mamá nunca tuvo un anillo de Compromiso - Una hermosa Reflexión

Un muchacho entró con paso firme a la joyería y pidió que le mostraran el mejor anillo de compromiso que tuvieran. El joyero le mostró una hermosa piedra solitaria que brillaba como un pequeño sol resplandeciente. El muchacho contempló el anillo, preguntó el precio y con una sonrisa se dispuso a pagarlo.

-¿Se va usted a casar pronto? Preguntó el joyero.

-¡No!, respondió el muchacho, ni siquiera ...tengo novia.
Es para mi mamá, dijo el muchacho. Cuando yo iba a nacer estuvo sola; alguien le aconsejó que se hiciera un aborto, así se evitaría problemas. Pero ella se negó y me regaló la vida que hoy puedo disfrutar. Fue padre y madre. Amiga, hermana y maestra. Me hizo ser lo que soy. Ahora que puedo le compro este anillo de compromiso. Ella nunca tuvo uno. Yo se lo doy como promesa de que si ella hizo todo por mí, ahora yo haré todo por ella.

El joyero, sorprendido, no dijo nada. Solamente ordenó a su cajera que hiciera al joven el descuento especial que sólo se hace a los clientes importantes.


miércoles, 30 de octubre de 2013

Volvi a Nacer - Reflexiones Espirituales

En el texto bíblico del encabezamiento tenemos una sorprendente declaración de Jesús. Sin embargo, si decimos que somos cristianos, debemos aceptar su enseñanza.

No puedo ver el reino de Dios ni entrar en él sin haber nacido de nuevo. Esta verdad capital no siempre es comprendida, incluso por algunos que frecuentan los servicios religiosos u honestamente desean conocer a Dios. Primeramente debemos comprender y admitir que la naturaleza humana es considerada por Dios como condenada debido al mal que está en ella. Por lo tanto, no hay nada en ella que pueda satisfacer a Dios. 

Se puede realizar muchas prácticas llamadas «cristianas» sin satisfacer jamás las exigencias de Dios ni obtener la salvación. Uno puede asistir regularmente a las reuniones cristianas, conocer la Biblia, ser amable con el prójimo, sin embargo no ser salvo y no entrar en el reino de Dios. Aunque esto pueda sorprender a algunos, no existe ninguna posibilidad de convertirse en cristiano excepto por medio de la intervención de Dios.

Pero si reconozco mi falta de verdadera relación con Dios y mi incapacidad para obtenerla, una sola mirada de fe hacia él, hacia la salvación que ofrece en Jesús, será suficiente para implantar en mí esta nueva vida por medio del poder de su Espíritu. Dios ofrece su gracia en virtud de la obra de Jesús en la cruz. El deber del hombre es simplemente aceptarlo, decir a Dios: «Creo en tu Hijo quien murió por mí, único medio para ser salvo».

martes, 29 de octubre de 2013

La Semilla y la Cosecha

Originaria de Mesopotamia, la cultura del trigo es una de las más antiguas del mundo. Hace miles de años el trigo crecía en estado salvaje en ciertas regiones del Oriente Medio. Hoy, el trigo sigue siendo la planta más cultivada del mundo. Ocupa millones de hectáreas.

En cada grano de trigo hay un germen de vida en potencia. Ese germen se desarrolla gracias al contacto con la humedad de la tierra y con el propio tejido alimenticio (el almidón) que contiene la semilla. Se forman las raíces y una plántula se dirige hacia la superficie del suelo y brota de ese grano que desaparece: acaba de nacer una nueva planta de trigo. Si las condiciones son favorables, podrá producir un centenar de granos.

Jesús hizo referencia a este fenómeno natural cuando anunció a sus discípulos su inminente muerte (Juan 12:24). Así como el grano de trigo sólo produce más granos si cae en la tierra y muere, Jesús sólo podía dar la vida a los que creyeran en él si pasaba por la muerte. Jesús había venido al mundo para salvar a los pecadores, porque los amaba. ¡Por eso él, el Hijo de Dios, dejó que lo mataran y lo sepultaran! Después de tres días, salió vivo de la tumba. 

¡Resucitó! Es el milagro de la vida a través de la muerte. De esto resultará una cosecha de innumerables almas.


viernes, 25 de octubre de 2013

¿Tiene mi Vida un Sentido?

En una ocasión, con motivo de la copa del mundo, se entrevistó a un gran jugador de críquet australiano. A pesar de su actitud aparentemente despreocupada, expresó una gran tristeza. A millares de kilómetros su esposa estaba a punto de dar a luz a su segundo hijo. «Estuve ausente en el nacimiento del primero, y nuevamente lo estoy en el del segundo. Concluyo que el críquet es importante en mi vida, pero no lo es todo».

Esto nos obliga a preguntarnos qué es ese «todo». Sólo puede ser el fundamento de nuestra vida, su sentido profundo, lo que responde a las preguntas siempre actuales: – ¿Quiénes somos y con miras a qué vivimos? Nos es indispensable conocer el sentido de nuestra vida. Es un apoyo para vivir, semejante a lo que el esqueleto es para el cuerpo. Se puede tener energía, pero es necesario saber hacia qué dirigirla.

Se puede escoger un sentido artificial a la propia vida, como la búsqueda de los placeres, de la riqueza y de la consideración, pero estos sustitutos no revelan el porqué de nuestra presencia en la tierra. Pueden llenar nuestra vida, pero no darle su significado profundo. Sólo uno puede dárnosla: el que nos creó, Dios mismo. Trágicamente, si uno no confía en él, nada tiene verdaderamente sentido. Entonces, acerquémonos seriamente a Dios mediante la oración, y leamos la Biblia, que es su Palabra.


miércoles, 23 de octubre de 2013

La Desilución: Por que vale la pena Vivir

Buscad las cosas de arriba,
donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

Colosenses 3:1-2.

Hoy en día son numerosos los que no esperan nada más de la vida, sino algunas satisfacciones materiales que pronto se esfuman. Los ideales que habían hecho brillar sus ojos cuando eran niños se han desvanecido, dejando sólo amargura y desilusión.
Los hombres de hoy, ¿Están hastiados de todo? Aun cuando las perspectivas del porvenir fueran mejores, de todos modos el mañana permanecería marcado por la incertidumbre y la angustia.

¿No existe ningún ideal más por el cual todavía valga la pena vivir?
Aún hoy Jesucristo se presenta como la verdadera razón de vivir, porque primeramente es la fuente de la vida. Desea llenar el corazón de aquel que lo acepta como su Salvador personal.
Hace aproximadamente 2.000 años el apóstol Pablo declaraba: 

Para mí el vivir es Cristo”. 

Esta motivación le acarreó muchas dificultades. Sin embargo, por nada en el mundo hubiera cambiado su razón de vivir. Jesús llenaba su corazón y su vida.

Este compromiso no está limitado a nuestra vida terrenal, sino que anticipa nuestro porvenir eterno. Hoy nos es propuesto. Pero para que Jesucristo sea el centro de la vida del lector, es necesario que primero sea su Salvador personal, quien lo espera desde hace mucho tiempo. ¡Entonces, no tarde más! ¡Deje en sus manos su vida; él no le desilusionará!



 

martes, 22 de octubre de 2013

¿Te has preguntado por que ocurren los Contratiempos? Dios te pone en el momento y el lugar Preciso

Cosas que ojo no vio, ni oído oyó…
son las que Dios ha preparado para los que le aman.
1 Corintios 2:9.

Dos cristianos emprendieron un viaje para llevar Biblias a través de regiones agrestes al oeste del Sudán. La primera etapa debía hacerse en camión [bus], único medio de transporte eficaz. Después de pagar el pasaje se instalaron en el vehículo, pero antes de partir los hicieron bajar para dar su lugar a otros. ¡Qué contrariedad! Debieron esperar el próximo camión [bus]. Mientras viajaban en éste, vieron al primer camión [bus] volcado a un lado de la carretera. Los dos amigos agradecieron a Dios por haberlos protegido. Así todas las Biblias pudieron ser distribuidas.

¡Cuántas veces el creyente que confía en el Señor experimentará que lo que parecía negativo, al final se revela positivo! ¿Nuestro camino ha sido interceptado por una injusticia, una enfermedad o toda clase de dificultades? El Señor permanece por encima de las circunstancias de la vida. Él prepara una salida. Nuestra responsabilidad es creer, a pesar de las apariencias, y esperar “en esperanza contra esperanza” (Romanos 4:18). Ya no es la sabiduría humana, sino la divina, que interviene con bondad.

No siempre comprendemos cómo obra el Señor; es mejor así. De otra manera, ¡no habría confianza ni fe! Felizmente la sabiduría de Dios dirige todo. Es poderosa, amante, a veces desconcertante… Pero estemos seguros de que lo que nos prepara supera infinitamente en gloria y hermosura lo que podemos imaginar. 

viernes, 20 de septiembre de 2013

Cuentos Espirituales - Transformado

Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti… Y levantándose, vino a su padre.  
Lucas 15:18-20.

Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase al Señor, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.  
Isaías 55:7.

El joven de la parábola reclamó su parte de la herencia y abandonó la casa paterna. Quizá pensaba: –¡Cuanto más lejos esté de mi padre, mejor será! Pero se hundió en el pecado y perdió todo. Cayó tan bajo que, estando hambriento, llegó a desear el alimento que comían los cerdos. Entonces vino el momento crucial. “Volviendo en sí”, recordó la vida feliz con su padre, y dijo: “Me levantaré e iré a mi padre”. Y no se quedó con su buena intención, sino que se levantó, fue y confesó sus faltas.

Este relato ilustra lo que son el arrepentimiento y la fe. El arrepentimiento no es hacer penitencia y cumplir hechos meritorios que tendrían la virtud de compensar las faltas. 

Arrepentirse es volverse hacia Dios, porque uno tiene confianza en él. Uno se da cuenta del fracaso de su vida, espera en Dios, y sólo en él.

Esta nueva orientación en relación con Dios produce un cambio total en los pensamientos, lo cual se manifiesta en hechos muy visibles. Un día la gente vio a ese joven abandonar la casa paterna. Más tarde lo vio volver contrito y humillado. También lo vieron irradiar de gozo al ser perdonado por su padre.

¿Se ha vuelto usted a Dios por la fe? ¿Conoce su perdón y la profunda paz que lo acompaña?

jueves, 12 de septiembre de 2013

La Parábola del sembrador, ¿En cuál lugar estas tu sembrado?

Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar.
 

Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa.

Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.
 

Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.

Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.

Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.
 

Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.

Explicacion de la parábola del sembrador

Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador: Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.

Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.

El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.

Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno. Mateo 13…



martes, 9 de julio de 2013

Un "Te Quiero"

Había una vez un muchacho el primero en todo, mejor atleta, mejor estudiante, pero lo que nunca supo fue si era buen hijo, un buen compañero o un muy buen amigo.

En un día de depresión el muchacho se suicido y, cuando iba camino al cielo se encontró con un ángel y este le pregunto: por que lo hiciste si sabias que te querían?

A lo que el respondió:

Hay veces que vale mas una sola palabra de consuelo que todo lo que se sienta...... en tanto tiempo que viví en la tierra nunca escuche: Estoy orgulloso de ti, gracias por ser mi amigo ..... ni siquiera un "Te Quiero Mucho....."

Al quedar pensativo el ángel, el muchacho dijo: "Y sabes que es lo que más duele?? El ángel triste le preguntó: que? y respondió, que todavía espero escucharlo algún día!! UN TE QUIERO !!!!!

Luego de esto el ángel abrazo al muchacho y le dijo que no se preocupe porque se acerca a la única persona que siempre le dijo al oído que lo amaba, pero el nunca lo escucho, pero que lo recibe con los brazos abiertos.

Por eso este mensaje es para los padres, para los hijos, para todas las personas de buenos sentimientos: Es muy importante decirle a los que nos rodean, que los queremos, decirles lo importantes que son para nosotros.

SI MUERO HOY....SOLO QUERÍA QUE LO SUPIERAS,

GRACIAS POR TU AMISTAD !!!!!

!!!!!!!!!TE QUIERO MUCHO !!!!!!!


El Arbol Eterno...Una hermosa historia de Superación


Érase una vez, hace muchos, muchísimos años, un arbolillo que crecía en el bosque. A medida que se iba haciendo alto y fuerte, empezó a tomar conciencia de la inmensidad del cielo que se abría sobre su copa. Observó también el vaivén de las nubes, en su viaje incesante por el cielo. Por último, se fijó en los pájaros que revoloteaban en lo alto.

El cielo, las nubes, los pájaros... Daba la sensación de que todos vivirían eternamente. Conforme se hacía mayor, el árbol se iba convenciendo de que eran en efecto seres eternos, y llegó un momento en el que también él sintió el deseo de vivir para siempre.

Un buen día, un guardabosques paseaba por la floresta. El hombre, de gesto amable, notó enseguida que el joven árbol no era del todo feliz.

Dime, arbolillo, ¿qué te ocurre? -le preguntó.

El árbol, que al principio se sentía un tanto reacio a compartir su secreto, terminó por sincerarse con el guardabosques:

Me gustaría vivir para siempre -Je dijo.

Pues quizás sea ése tu destino -le contestó el guardabosques-. ¿Quién te ha dicho a ti que no vaya a serlo?

Pasaron los días y los meses y, una vez más, el hombre de mirada amable se acercó al árbol, que, lejos ya de ser un pequeño arboliüo, se había convertido en un árbol alto y robusto.

¿Todavía quieres vivir para siempre? -le preguntó.

Así es -le contestó el árbol de inmediato.

Pues creo que puedo ayudarte... pero antes debes darme tu consentimiento para que te tale.

El árbol, atónito, replicó:

Te digo que quiero vivir para siempre y a ti sólo se te ocurre talarme. Estás bromeando, ¿verdad?

Ya sé que dicho así, a bote pronto, parece una locura, pero sí confías en mí, te prometo que tu deseo se hará realidad.

Después de darle muchas, muchísimas vueltas al asunto, el árbol dio su consentimiento. El guardabosques volvió con una enorme y afilada hacha y lo taló. Su esencia se derramó y se perdió por el bosque. La tierna madera fue cortada entonces en tablillas, que a continuación fueron prensadas, modeladas, limadas, y por último recubiertas de una asfixiante capa de barniz. El árbol lloraba para sus adentros, tal era su angustia y su dolor. Ya no había escapatoria, pensaba, así que se encomendó a las manos del artesano, perdiendo toda esperanza de convertirse en un ser eterno.

El artesano hizo de él un hermoso violín, que permaneció intacto en su funda durante años. A menudo, el árbol recordaba con nostalgia sus años de juventud en el bosque y sentía entonces una inmensa tristeza. Menudo idiota que había sido, dejándose engañar por el hacha de un guardabosques. ¿Cómo había podido ser tan ingenuo como para pensar que de esa forma viviría para siempre?

Pero un buen día el violín fue sacado de su estuche y acariciado con amor por unas manos desconocidas. El árbol contuvo la respiración, y le temblaron hasta las vetas cuando un suave arco le acarició el pecho. Pronto sus temblores se convirtieron en un sonido puro y melodioso que le1 recordó el sonido del viento entre las hojas, el deslizarse de las nubes en su viaje hacia la eternidad, el revoloteo de los pájaros en el cielo azul.

Un sonido puro. Unas notas puras y limpias. Era, sin duda, la música de la eternidad.

Mi esencia se ha convertido en música -suspiró el árbol-. El guardabosques tenía razón.

A partir de ese momento, su música empezó a resonar en los corazones de quienes le escuchaban. Cuando sus notas melodiosas hubieron alcanzado todos los corazones del mundo, el árbol atravesó las puertas de la eternidad y se convirtió, él también, en un ser eterno.

viernes, 5 de julio de 2013

Significados Espirituales de soñar con Marmol

Que uno ve: todos los esfuerzos serán vanos.

Que uno manipula o trabaja: está encargado de una tarea imposible, o tendrá que ver con personas de corazón duro.

Ver una columna de mármol: se tiene un bello deseo, pero irrealizable, o un objetivo hermoso, pero inaccesible.

Ver una mesa de mármol o estar sentado a ella: un deseo que uno espera realizar fácilmente, o un objetivo que intenta alcanzar sin dificultad, no los logrará sino al precio de grandes esfuerzos.

Estar sentado a ella con otras personas: las relaciones con personas de corazón duro suscitarán muchos obstáculos.


La Pipa y el Peine...Un cuento de Amor

Una pareja estaba preparándose para celebrar su aniversario de bodas. El marido y la mujer trataban de encontrar un regalo adecuado para dárselo cuando llegara la fecha.

Tenían amor, pero no dinero. Él decidió vender su pipa y, con el dinero, compró un peine para ella.

Cuando se encontraron para darse los regalos, ambos recibieron la mayor de las sorpresas, porque ella había cortado su hermosa cabellera y la había vendido para comprar tabaco de pipa para él.

Cuento de origen desconocido.


miércoles, 3 de julio de 2013

La Maestría de los Sueños

Shiva dijo:

“Con el aliento intangible en el centro de la frente, a medida que va llegando al corazón en el momento de dormirte, tené la dirección de tus sueños y de la muerte misma…”

Dividí esta técnica en tres partes: primero, tenés que poder sentir el prana en la respiración -la parte intangible, la parte invisible, la parte inmaterial…la sensación viene si estás atento al espacio entre ambas cejas, así viene fácilmente…si estás conciente del intervalo, también viene , pero es más difícil…si estás conciente del centro de tu ombligo, donde llega el aliento…lo toca y sale…también va a venir pero no va a ser fácil. La forma más fácil para conocer la parte invisible del aliento es estar centrado en el tercer ojo…pero igual, te centres donde te centres, va a llegar…y empezás a sentir el fluir del prana.

La inhalación y la exhalación son como vehículos, pero la inhalación está llena de prana y la exhalación está vacía…absorbiste el prana y la respiración se volvió vacía.

Este sutra es muy, muy significativo:

“Con el aliento intangible en el centro de la frente, a medida que va llegando al corazón, en el momento de dormir, tené la dirección de tus sueños, y de la muerte misma…”

Tenés que practicarlo mientras te quedás dormido -recién ahí, ni antes ni después…Mientras te estás quedando dormido; solamente en ese momento; ese es el momento preciso para practicar esta técnica…

Te estás quedando dormido…de a poco, va invadiéndote el sueño…En un rato se va a disolver tu conciencia; no vas a estar más conciente…Antes de que llegue ese momento,. 

Hacete conciente, conciente de la respiración y de su parte invisible, el prana, y sentí cómo llega a tu corazón…

Si te pasa -si sentís el aliento invisible que llega al corazón mientras te inunda el sueño, vas a saber que estás soñando…Comúnmente, no sabemos que estamos soñando…mientras soñás, pensás que es la realidad…Eso también es gracias al tercer ojo…¿viste alguna vez a alguien soñando? Sus ojos se mueven hacia arriba y se focalizan en el tercer ojo…

Por esta focalización en el tercer ojo, tomás tus sueños como reales; no podés sentir que son sueños, son la realidad…Cuando te levantás a la mañana siguiente sabés que :

“Estaba soñando…”

Pero de esto te das cuenta más tarde, mirando en retrospectiva. No podés darte cuenta que estás soñando mientras soñás…si podés darte cuenta, entonces va a haber dos niveles: el sueño va a estar ahí, pero vos vas a estar despierto, vas a estar conciente…Este sutra es maravilloso para quien se haga conciente en los sueños…dice:

“Tené la dirección de tus sueños y de la muerte misma…”

Si podés estar conciente en los sueños, también los podés crear…Comúnmente no los podés crear…¡el hombre es tan impotente!, ni siquiera podés crear tus sueños…¡no podés crear tus sueños! Si querés soñar algo algo determinado, no podés: no está en tus manos…¡qué impotente que es el hombre! Ni siquiera puede crear sus sueños…sos una simple víctima de tus sueños, no el creador…el sueño es algo que te pasa, no podés hacer nada; no podés pararlo, ni crearlo…

Pero si te dormís acordándote del corazón llenándose de prana, que lo toca continuamente en cada aliento, vas a volverte el amo de tus sueños -y este es un dominio muy poco común…Entonces, vas a poder soñar el sueño que quieras…Solamente desealo mientras te quedás dormido…decí:

“Quiero soñar este sueño…” y el sueño va a venir hacia vos…Lo único que tenés que hacer es decirlo cuando te estés por quedar dormido:

“No quiero soñar ese sueño…” y ese sueño no va a poder entrar en tu mente…

Pero, ¿de qué sirve volverse el amo de los propios sueños?, ¿no es inútil? No, no es inútil…Una vez que te vuelvas el amo de tus sueños, no vas a volver a soñar…Es absurdo. Si sos el amo de tus sueños, los sueños se detienen; no hay necesidad de soñar…y cuando se detienen los sueños, el acto de dormir tiene una cualidad totalmente diferente, y su cualidad es la misma que la de la muerte…

Osho.

 

Buscando un maestro (Cuento Corto)

En cierta ocasión, Bankei estaba trabajando en su jardín cuando llegó un hombre que buscaba un maestro, y le preguntó:
— Jardinero, ¿dónde está el maestro?

Bankei se rió y repuso:
— Atraviesa esa puerta y dentro lo encontrarás.

El hombre dio la vuelta y entró. Con sorpresa, vio a Bankei sentado en un sitial. Era el mismo hombre que había visto fuera, el jardinero.

El buscador exclamó:
— ¿Estás tomándome el pelo? Baja de ese sitial. Lo que haces es un sacrilegio,

Bankei bajó, se sentó en el suelo y dijo:
— Bueno, ahora tienes un problema. No vas a encontrar a ningún maestro por aquí porque yo soy el maestro.

Cuento de la tradición budista zen.


martes, 18 de junio de 2013

Carta a mi Mismo...


 

Estimado Amigo:
 

Me llamo amigo, porque eso es lo qe quiero ser conmigo mismo ahora.
Por mucho tiempo yo fui mi peor enemigo, de hecho, fui mi único enemigo.
Fui yo el que permitió que el miedo dominará mi vida. Fui yo el que se aferro a las penas del pasado para llenar mi presente de sufrimiento. Era mi propia voz la que escuchaba en mi cabeza y que me convencia de no merecer lo bueno y que me hacia sentir menos que los demás.

Fui yo mismo el que me llene de inseguridades y dudas, de celos y resentimientos. Fui yo mismo el que me juzgue y me critique en todo lo que hacia. Yo mismo afecte mi salud y mi bienestar y fui yo mismo el responsable de los problemas en mi vida. En mi estaba la solución y en mi estaban todas las respuestas.

Fui yo mismo el acusado, el juez y el verdugo de mi propia vida. Yo mismo dicte las sentencias y yo mismo me impuse castigos.
Y, sin embargo….
 

HOY ME PERDONO TODO, porque me doy cuenta que siempre hice lo mejor que pude. Comprendi que fui un ser sensible y vulnerable y como yo son todos los seres humanos y que las experiencias de mi vida moldearon mi personalidad, hoy rechazo la culpa que siento por mis errores ya que en nada ayuda y nada soluciona.

Aprendí tarde, que era yo capaz de cambiar mi vida a pesar de mis heridas y de las situaciones que me rodearon. Tarde comprendpí que era yo mi propio dueño, que mis pensamientos moldearon mi existencia, que no era un esclavo de las circunstancias y que en mi estaba el poder de mejorar, de cambiar y de vivir en armonía.

Puedo ver ahora que mi vida fue maravillosa a pesar de las perdidas y heridas que todos compartimos. Agradezco la oportunidad que tuve de ver, de oir , de sentir, de saborear, la oportunidad de compartir con otros mi vida y la oportunidad de amar a mis semejantes.

Hoy me deshago de viejos resentimientos hacia otros y hacia mi mismo.

Hoy rompo las cadenas con las que yo mismo me ate.

Hoy me libero del miedo y de la culpa.

Hoy me perdono por todos mis Pecados.



lunes, 10 de junio de 2013

La Esperanza de una Vela


Cuatro Velas se estaban consumiendo tranquilamente.

El ambiente estaba tan silencioso que se podía oir el diálogo entre ellas.
 
La primera dice:

¡Yo Soy la Paz!
A pesar de mi Luz, las personas no consiguen mantenerme encendida.Y disminuyendo su llama, se apagó totalmente. 
 
La segunda dice:

¡Yo me llamo Fé !

Infelizmente soy superflua para las personas.
Porque ellas no quieren saber de Dios, por eso no tiene sentido continuar quemándome.
Al terminar sus palabras, un viento se abatió sobre ella, y esta se apagó.
 

En voz baja y triste la tercera vela se manifestó:

¡Yo Soy el Amor!

No tengo mas fuerzas que quemar.
Las personas me dejan de lado porque solo consiguen manifestarme para ellas mismas; se olvidan hasta de aquéllos que están a su alrededor.
Y también se apagó.
 
De repente entró una niña y vió las tres velas apagadas
¿Qué es esto?

Ustedes deben estar encendidas y consumirse hasta el final.
 
Entonces la cuarta vela, hablo:
No tengas miedo niña, en cuanto yo esté encendida, podemos encender las otras velas.
 
Entonces la niña tomó la vela de la Esperanza y encendió nuevamente las que estaban apagadas.
 
¡Que la vela de la Esperanza nunca se apague dentro de nosotros!

Lecciones de Amor

A continuación les comparto una historia excepcionalmente bella, contada por un famoso docente retirado:

En mi primer día de labores como profesor adjunto de pedagogía en la Universidad del Sur de California, en Los Ángeles, entre en el aula sintiéndome presa de una terrible angustia. Un frío silencio fue la respuesta de la clase atestada a mi tímida sonrisa y breve saludo. Hojee un momento mis anotaciones y di inicio, balbuciente, a mi disertación.
Nadie parecía hacerme el menor caso.

En ese momento advertí la presencia, en la quinta fila, de una joven de porte tranquilo, vestida de blanco. De piel bronceada, ojos vivaces color castaño y cabellera dorada, su animado semblante y sonrisa cordial me alentaron a seguir adelante. Atenta a mi exposición, ella asentía con la cabeza o con un "sí", y tomaba notas. Proyectaba la confortante sensación de que le interesaba cuando trataba yo de transmitir de manera tan insegura. Empecé a dirigirme a ella, y recobré la confianza y el entusiasmo.

Minutos después, me atreví a pasar la mirada por toda el aula. Los demás estudiantes habían empezado a atender y tomaban notas. Aquella extraordinaria muchacha me había sacado del aprieto. Al terminar la lección revisé la lista en busca de su nombre: se llamaba Gladys. En las siguientes semanas leí sus trabajos. Redactaba con creatividad, sensibilidad y fino sentido del humor. 

Yo había pedido a mis discípulos que pasaran a verme a mi oficina durante el semestre escolar, y aguardaba con especial interés a Gladys. Deseaba decirle como me había salvado aquel día y alentarla a que desarrollara sus cualidades de persona considerada y perspicaz. Pero jamás se presentó.
Unas cinco semanas después de iniciado el semestre, se ausentó durante dos semanas. 

Pregunté la causa de su ausencia a los estudiantes que se sentaban cerca de ella y me sorprendió enterarme que ni siquiera sabían su nombre. Recordé la aguda observación de Albert Schweitzer: "Estamos todos tan juntos, y sin embargo, todos estamos muriendo de soledad..." Fui a ver a la jefa administrativa de la sección de mujeres.

En cuanto mencioné el nombre de Gladys, la dama se sobresaltó y exclamó:

"Oh, lo siento mucho, Leo; supuse que usted estaba enterado..."

Gladys se había dirigido en su auto a los acantilados del Pacífico, encantadora población cercana a Los Angeles, donde los riscos caen a plomo sobre el mar. Allí, según declararon unos paseantes horrorizados, se arrojó hacia la muerte. Gladys tenía apenas veintidós años! el don divino de su individualidad se había perdido para siempre. Llamé por teléfono a sus padres. La ternura con que su madre se refirió a ella me indicó que la habían amado. Pero era obvio para mí que ella no se había sentido amada.

"Que estamos haciendo?", pregunte a un colega. "Nos ocupamos demasiado en enseñar cosas. De que sirvió haber enseñado a Gladys a leer, escribir, hacer cuentas, si jamás le inculcamos lo que realmente necesitaba aprender: a vivir jubilosamente, a justipreciarse, y a tener conciencia de su propia dignidad?" Quise ayudar a quienes necesitan sentirse amados. 

Daría un curso acerca del amor. Me pasé varios meses buscando en libros algo que pudiera servirme, pero fue poco lo que halle. Casi todos los textos trataban el tema con un enfoque sexual o romántico. Era escaso lo que había sobre el amor en general. Sin embargo, consideré que si yo actuaba como mero facilitador, mis discípulos y yo podríamos enseñarnos mutuamente a aprender juntos.

Llamé al curso Lecciones de Amor. Bastó que lo anunciara una sola vez para que se llenara el aula de asistentes a esa materia extracurricular. Proporcione a cada participante una lista bibliográfica, pero prescindimos de textos obligatorios, de requisitos de asistencia y de exámenes. Solo compartíamos nuestras lecturas, ideas y vivencias. Partía yo del supuesto de que el amor se aprende. Nuestros maestros" son quienes aman y se relacionan con nosotros. 

De no encontrar modelos de amor, creceremos necesitados de amor y sin la capacidad de amar. La venturosa posibilidad -propuse a mis alumnos es que se puede aprender a amar en cualquier momento de la vida, si estamos dispuestos a dedicarle el tiempo, la energía y la practica necesarios. Pocos faltaban a una sola sesión de Lecciones de Amor. 

Los participantes tenían que apretarse unos junto a otros a medida que llevaban consigo a sus padres, hermanos, amigos, cónyuges e incluso abuelos. Una de las primeras cosas que intente aclarar fue la importancia del contacto físico. "Cuantos de ustedes han abrazado fuertemente en la última semana a alguien que no fuera su novio, novia o cónyuge?"

Pocos levantaban la mano. Una estudiante afirmó: "Siempre temo que se interpreten mal mis intenciones". La risa nerviosa que cundió me reveló que muchos compartían éste punto de vista. "El amor necesita expresarse físicamente", repuse. "Me siento afortunado de haber crecido en el seno de una familia italiana, efusiva, en que nos abrazábamos mucho. 

Asocio los abrazos con un genero de amor más universal. Pero si ustedes temen que se les interprete mal, comuníquenle sus sentimientos a quien están abrazando. Para aquellos que realmente se sientan molestos si los abrazan, bastara un fuerte apretón de ambas manos para satisfacer su necesidad de caricias". Iniciamos la costumbre de abrazarnos unos a otros al final de cada sesión. 

Con el tiempo, los abrazos se convirtieron en forma habitual de saludo en la universidad, entre los alumnos de mi curso. Jamás concluíamos una sesión sin un plan para compartir amor. Cierta ocasión, decidimos expresar gratitud a nuestros padres, lo cual suscitó reacciones memorables. 

Para uno de los estudiantes, excelente jugador del equipo de fútbol americano de la universidad, la tarea resultó en especialmente incómoda. Sentía un gran amor, pero era incapaz de expresarlo. Tuvo que armarse de gran valor y determinación para ir a la sala de su hogar, hacer que su padre se pusiera de pie y darle un fuerte abrazo. Le dijo: - Te quiero, papá - y lo besó. Al hombre se le llenaron los ojos de lágrimas y musitó: Lo sé, hijo.

Yo también te quiero. Los años que he dedicado a mis Lecciones de Amor han sido los más estimulantes de mi existencia. Al proponerme abrirles las puertas del amor a otros, descubrí que también, se han abierto para mí. No hace mucho, comí en una fonducha de Arizona. Al pedir chuletas de cerdo, alguien comento:  "Esta usted loco! nadie come tal cosa en un lugar como éste!" 

Sin embargo, me parecieron exquisitas."Me gustaría conocer al cocinero", indiqué al dueño. Fuimos a la cocina, y allí estaba el hombre, corpulento, sudoroso. - Que sucede? alguna queja? - vocifero. - No, Esas chuletas estaban de primera - respondí. Me miró como se mira a un loco. Se advertía a las claras que le resultaba difícil aceptar el cumplido. Luego, me propuso con gran cordialidad: - Le cocino otra? No es maravilloso? de no haber aprendido a amar, habría pensado gratamente en aquellas chuletas, pero quizá no le hubiese dicho nada al cocinero, así como dejé de expresarle a Gladys lo mucho que me había ayudado en mi primer día como maestro. He ahí una de las cosas en que consiste el amor: compartir nuestro gozo con la gente.

Otro secreto del amor radica en percatarse que uno mismo es un ser especial; de que no hay en todo el mundo una persona igual a otra. Si tuviera una varita mágica y pudiera pedirle la realización de un deseo, tocaría a todo el mundo con ella y haría que cada persona dijera con convicción: "En éste instante me agrada como soy. Y me gusta lo que puedo ser. Soy lo máximo".

La búsqueda del amor ha hecho de mi vida algo maravilloso. Pero, como habría sido mi existencia de no haber conocido a Gladys? Estaría aun balbuceando mi tema ante los estudiantes, ajeno a los vulnerables seres humanos que se ocultan detrás de las máscaras?. Gladys me arrojó el guante, y yo lo recogí! Tal fue la motivación del cambio. Cómo quisiera que Gladys estuviera hoy aquí, conmigo! La abrazaría fuerte y le diría: "Mucha gente me ha ayudado a saber que es el amor, pero tu me diste el primer impulso. Gracias! Te quiero!" Mas estoy convencido de que, en alguna forma misteriosa, el amor que le tengo a Gladys ya ha viajado hasta ella.

Responde a cada una de estas preguntas según sea el caso.

1. Te es fácil manifestar tus sentimientos a los demás? con quienes te es más difícil hacerlo?

2. Has pensado que al no expresar tus sentimientos y emociones a las personas que has mencionado... las estas  hiriendo de alguna manera?

3.¿ estas perdiendo la oportunidad de darte a conocer?

4.¿ estas haciendo que no tengan la oportunidad de conocerte?

5. Has experimentado alguna vez el "estamos todos tan juntos, y sin embargo, todos estamos muriendo de soledad"?

6. Hay alguna "Gladys" en tu vida, a quien ayudaría mucho saber que es importante para ti? Que piensas hacer al respecto?

No lo pienses mucho y dile a la gente que la quieres, lo bien que te hacen sentir

Y así te lo digo, Amig@ yo te quiero, y me siento feliz de estés en mi vida, desde aquí te llegue todo mi amor y un abrazo que aunque virtual no es por ello menos  sentido y sincero.




PARTICIPAR EN ESTE BLOG